22 de septiembre de 2008

Cualidades fundamentales del sonido

NOTICAS DEL SABER

♫ Cuando escuchamos una nota musical (Do, Re, Mi…) tenemos la sensación de escuchar solo un sonido, sin embargo lo que en verdad escuchamos es un conjunto de sonidos bien organizados. Descubre el porque más adelante.

♫ El sonido y el ruido son vibraciones; como el oído humano es extremadamente sensible a las vibraciones (cambios ejercidos por las ondas sonoras en el ambiente), éste transmite las sensaciones percibidas al cerebro y en un proceso de fracciones de segundos tenemos conciencia del sonido y/o del ruido.

La música es resultado de la agrupación de sonidos, silencios y hasta ruidos en un tiempo determinado. Todos estos elementos auditivos se mezclan conformando diferentes clases y estilos de música. El sonido es un fenómeno que ha suscitado en el hombre múltiples reacciones. Desde un principio lo utilizó como un medio de comunicación, y, mientras no lo podía explicar científicamente, lo mistificó. Muchos de los sonidos que escuchamos son a veces hermosos, suaves, inspiradores, y otros estruendosos y desagradables. Tenemos pues, que el sonido es tan viejo como la tierra y la humanidad misma.

EL SONIDO

Es una sensación producida en el órgano del oído por el movimiento vibratorio de algún cuerpo que se propaga en el aire. Es un estímulo auditivo que se desplaza en el aire de manera organizada y secuenciada, algunos libros mencionan que el sonido es agradable al oído, sin embargo esta definición es algo discutible porque lo que puede ser agradable para una persona puede que no lo sea para otra.





En la imagen se puede observar el desplazamiento regular de la onda sonora, la cual se presenta de manera continua en un tiempo determinado.



Los sonidos que escuchamos, normalmente producidos por objetos a nuestro alrededor, raras veces están constituidos por ondas simples; los sonidos son tantos y tan variados que se transforman en ondas complejas.


No obstante sólo algunos sonidos cobran nuestra atención, mientras unos pasan desapercibidos, tomemos por ejemplo, el sonido de un abanico, o el tic-tac de un reloj, vemos que carecen de interés, otros en cambio, como el simple tam-tam de un tambor o el inicio de una melodía, despiertan en nosotros toda una serie de sensaciones auditivas que nos producen un profundo tono afectivo, agradable o desagradable, pero que de todas formas atrapan nuestra atención. ¿A qué se debe éste fenómeno?, ¿Qué es lo que distingue el sonido musical del sonido de un abanico eléctrico? Veamos.

Para el oído musical los sonidos puros como los de un abanico, carecen de interés; su atención se orienta por los sonidos compuestos y por el conjunto de ellos.

Nuestra capacidad para distinguir las diferencias tonales entre las notas, se da porque las notas musicales son realmente sonidos compuestos producidos. La ciencia explica esta razón constituyéndola en uno de los fenómenos más atractivos de la música: Los Armónicos. Observemos la imagen, corresponde a una cuerda colocada en tensión. Si prestamos atención a las ondas que produce, notaremos que la cuerda vibra en sus mitades, en sus terceras partes, en sus cuartas partes y así sucesivamente. A toda esta serie de vibraciones que genera la cuerda se le conoce como vibraciones armónicas y son las que se convierten en los sonidos musicales que llaman nuestra atención.

Cuando un instrumento musical emite una nota tenemos la sensación de que oímos solo un sonido, pero en realidad es una mezcla de tonos puros, ya que las notas comprenden no sólo una frecuencia básica-que es lo que posibilita su identificación- sino también múltiplos de esa frecuencia. La nota que oímos, es la nota fundamental, pero por encima de ella, muy suavemente, casi imperceptibles, se producen otros sonidos que están perfectamente ligados a ella, por tener la misma frecuencia estos son los sonidos llamados Armónicos.

Conceptos Básicos

La música es la poesía del sonido. Es un lenguaje universal que transmite emociones, sentimientos y pensamientos al oyente. Todos, de alguna manera u otra, estamos en contacto permanente con la música y hemos desarrollado, por nuestra experiencia musical vivida, mayor interés en unos géneros específicos.

Se podría decir que la música es como la culinaria, hay unos platillos muy ricos creados de una manera sencilla que gustan a todos los paladares y existen unos más elaborados igual o más deliciosos para el sentido del gusto que son preferidos por unos paladares más experimentados; estas características no le restan valor a unos y a otros, lo importante es degustar diferentes y variados platillos, crear un gusto personal y dosificarlos de manera adecuada. Lo anterior seguramente hará nuestra nutrición mucho más enriquecedora.

De igual manera sucede con la música, ella posee composiciones sencillas y fáciles de comprender y otras de mayor elaboración que necesitan de un oyente más conocedor. Escucha estas dos pequeñas piezas musicales y establece diferencias entre ellas.

Los seres humanos tienen la capacidad de apreciar lo que le rodea y dar un concepto o emitir una crítica de lo que observan, sienten, huelen, saborean y/o escuchan; pero esta habilidad debe de ser desarrollada para que los juicios a los que llegue una persona se conviertan en aportes verdaderamente valiosos. Emite un concepto de las siguientes piezas musicales.

La música ha estado presente casi desde la aparición del hombre y él se ha visto embelesado por los sonidos que poco a poco se han ido perfeccionando. En las civilizaciones antiguas la música poseía una gran importancia, constituyéndose en parte fundamental de los ritos religiosos. Los sabios de esta época descubrieron, ya en forma temprana, que la música tenía gran influencia sobre las conductas del oyente, llegando a alterar incluso sus estados de ánimo. Algunos de ellos, en la antigua Grecia, llegaron incluso a seleccionar las melodías e instrumentos que eran más beneficiosos para la educación de los jóvenes y para la población en general, con el objetivo de que reinara la paz y el bienestar entre los estados.

En la actualidad es imposible negar la influencia de la música en el ánimo de una persona, hay melodías que te pueden fácilmente alegrar, entristecer, aterrorizar, calmar, irritar, en fin, diversas emociones que son fuertemente suscitadas por la música escuchada. Al escuchar las siguientes piezas trata de identificar en ellas lo que expresan, lo que hacen sentir al oyente.

La música consta de dos aspectos, uno totalmente subjetivo, difícil de definir y de teorizar porque es comenzar a hablar de gustos y disgustos, sentires y emociones; y uno totalmente objetivo encargado de estudiar la parte científica de la elaboración de la música: sonidos, tiempos, acordes y lecto-escritura musical entre otras. Estos aspectos se interrelacionan y compactan de manera tal que crean obras musicales incomparables.

La Antigüedad: China

Es una cultura tan antigua como la egipcia. Este país le ha dado un valor incalculable a la música, especialmente por los efectos que puede producir en el hombre. Estos efectos fueron descritos en un tratado, varios siglos A.C., llamado “Liki” (Memorial de Ritos) con un capítulo completo dedicado a la música. En éste se explican de manera muy específica las características de la música, su influencia en las costumbres y el comportamiento humano.

Para los chinos la música debía imitar la armonía existente entre el cielo (Yang) y la tierra (Yin ó In); el primero era el principio masculino, simbolizado por el dragón y el segundo era el principio femenino, simbolizado por el tigre.

Era deber del primer emperador de cada dinastía determinar y establecer sus propias reglas de la tradición musical durante su reinado, todo esto con el objeto de mantener el cosmos y la comunidad en armonía.

El sistema musical chino estaba formado por cinco grados principales, que producían la escala pentatónica (escala de cinco sonidos: do-re-mi-sol-la). Esta escala era utilizada en la música religiosa.




Los chinos desarrollaron muchos instrumentos, los cuales clasificaron en ocho categorías: Metal, Piedra, Seda, Bambú, Madera, Membrana, Calabaza y Tierra. Cabe destacar como los mas
importantes a el Gong y el K’in.

La Antigüedad: Egipto

La Antigüedad inicia con la organización de las primeras civilizaciones, las cuales pasan de la Prehistoria a la Historia con la utilización de la escritura.

1. EGIPTO

La civilización egipcia (4.000 A. C.) es una de las más antiguas, mucha información se encuentra esculpida, grabada y pintada en las paredes de las pirámides y otros templos funerarios. Estas joyas arquitectónicas nos narran de manera visual las costumbres y ritos de esta extraordinaria cultura.

Las imágenes muestran momentos musicales efectuados durante las ceremonias organizadas a sus dioses: Osiris, Isis y Thot, a quienes consideraban creadores de la música; en éstas observamos grupos orquestales femeninos que utilizan, entre otros, los siguientes instrumentos:


  • El arpa: era de gran tamaño y muy parecida a la que se conoce actualmente. Su forma prácticamente no ha cambiado mucho desde su invención, sigue siendo una especie de bastidor triangular sobre el cual se tensan cuerdas de diferentes longitudes. Las cuerdas eran fabricadas, como en la Prehistoria, con tripas de animales.

  • El monocordio: el nombre que tomó para esta cultura era Nabla, tenía un aspecto muy parecido al de la mandolina actual, pero que solo contaba con una cuerda.

  • La doble flauta: se construía para ser interpretada en forma vertical, utilizaban maderos delgados que eran agujereados para obtener los diferentes sonidos.









  • Los sistros: son instrumentos de percusión de las familias de las carracas o crótalos, que eran utilizados en forma exclusiva para el culto de la diosa Isis.

Otros instrumentos fueron la lira, el laúd, el clarinete doble, la matraca y los caramillos. Existían también diferentes tambores y timbales, en forma de pandero, utilizados durante la guerra y el órgano hidráulico que como su nombre lo indica funcionaba con agua, tenía tubos con diferentes cantidades de agua, que al ser golpeados producían diversos sonidos. Este último instrumento fue inventado por Ctesibio de Alejandría.

El Neolítico


Durante el Neolítico la música adquiere muchas funciones a saber:



  • Rituales: Se utilizaba sin falta en la mayoría de los ritos religiosos y para acompañar algunos sucesos de la vida de los integrantes de la tribu o clan. Por ejemplo: durante el nacimiento, la siembra, la adoración a los dioses, etc.

  • Mágicas: el sonido siempre ha tenido un carácter mágico, el cual fue comprendido por el hombre desde que lo escuchó. Por lo tanto era imposible no atribuirle esta condición y efecto, teniendo en cuenta lo que sucedía con el hombre cuando se interpretaba.

  • Terapéuticas: Los brujos y sacerdotes chamánicos lo utilizaron para sus curaciones que abarcaban las diferentes enfermedades de la época.

  • Políticas: A la música se le atribuyó una correspondencia con el orden del mundo, de manera tal que la música podía generar prosperidad o caos.

Los instrumentos musicales avanzaron y se pudo obtener una mayor gama de sonoridades modificando los pesos y los tamaños de los objetos. La metalurgia se coloca al servicio de la música permitiendo la fabricación de instrumentos más refinados. Al final del periodo e iniciando la Antigüedad algunas civilizaciones aparecen los instrumentos de cuerda y de membrana.

20 de septiembre de 2008

Criterios para seleccionar los Cantos Litúrgicos

1. Calidad Musical: El canto debe ser bello artísticamente hablando, de mucha calidad musical. Esto no significa que debe ser complicado, con muchos acordes y arreglos y difícil de entonar. En la Eucaristía no se está en un concierto, sin embargo lo bello ayuda a la fe y nos acerca a Dios que es la Belleza pura y Perfección. Cuando la calidad del canto no es buena se empobrece la celebración, por lo tanto la asamblea tiende a distraerse. La música y el canto deben tener arte, que sean bellos y artísticamente dignos, pues están al servicio de la Liturgia.

Evaluar la dignidad del canto litúrgico es difícil y no depende de los gustos personales del músico, sino de la composición misma de la pieza. El canto debe tener la inspiración de una melodía clara, no rebuscada, relativamente sencilla, pero digna, y que exprese bien lo que dice la letra; a esto se tiene que añadir un ritmo adecuado y una armonización instrumental y/o vocal conveniente.

En la actualidad en la diócesis de Barranquilla proliferan los teclados electrónicos marca Yamaha y Casio, y por sus características tecnológicas se les responsabiliza la parte acompañante tocando unas melodías comunes y comerciales. En muchas Unidades Pastorales se utilizan las mismas introducciones, los mismos ritmos, los mismos finales, es lo mismo que si se cantara con un disco, volviéndose el canto de la celebración aburrido; se podría decir. …Dime que teclado tienes y te diré como tocas… el músico no se prepara para hacer un buen uso del teclado, ya no toca sino que programa unos ritmos y pasa los dedos por el instrumento, este tipo de música no posee calidad musical, y no es por el instrumento, sino por la manera como se utiliza.

La Iglesia no rechaza ningún tipo de instrumento ni música, pero la seleccionada debe tener calidad porque se va a dirigir al Dios Altísimo. Con el teclado electrónico un buen instrumentista podría tocar el corazón de los fieles –durante la procesión de ofrendas- preparándoles para contemplar el misterio que va a suceder en la Liturgia Eucarística.

2. No aires profanos: El canto litúrgico no ha de tener el mismo aire que los profanos (ritmos, cadencias, melodías), puesto a que la música profana ha sido compuesta con otra finalidad y para otros ambientes. La música de la Iglesia es diferente, así como lo es la música de carnaval, la militar, la del cine, entre otras. La música litúrgica ha de ser original en música, no debe traer al oyente reminiscencias de otras canciones y melodías. Si alguien escucha en la Eucaristía en el Santo la introducción de la última canción de Eddy Herrera, no hará más que acordarse de la persona con quien bailó la noche anterior y se saldrá totalmente de la celebración. Por lo anterior tampoco ha de plagiarse música para colocarle letra religiosa.

Tengamos en cuenta, si la música es buena, con un ritmo apropiado y una melodía agradable, mucho mejor, nos ayudará más; pero no hace falta que sea parecida al canto de moda ni se parezca a la música de consumo y comercial.

3. Calidad del Texto: Hay dos tipos de canciones en la Eucaristía, las que tienen texto invariable y las que no. Las primeras tienen texto fijo y se encuentra escrito en el Misal Romano; las segundas poseen textos propios dependiendo de la Fiesta específica que se celebre y del Tiempo Litúrgico. Este criterio se refiere a las segundas canciones en mención puesto que las primeras poseen una estructura en cuanto al texto que no se puede alterar ni cambiar.

El lenguaje con que se expresa la fe ha cambiado, especialmente después del Concilio Vaticano II. En la actualidad puede ser que algunas letras de canciones hayan quedado desfasadas y no porque haya cambiado la moda, sino porque la teología y la sensibilidad eclesial han cambiado para adaptarse a los nuevos tiempos. Los textos deben tener calidad literaria, deben ayudar a expresar la fe, no confundirla. Las palabras del canto deben conducirnos al misterio que se está celebrando y deben expresar nuestra fe católica no vagamente sino con propiedad y claridad. Dependiendo de que digamos de Cristo, o de la Virgen estamos reflejando una sensibilidad teológica u otra. La mejor inspiración para el texto es la Biblia y la liturgia, son la fuente más equilibrada, accesible y universal.

4. Adaptación al momento celebrativo: Se debe tener en cuenta que los cantos deben estar íntimamente unidos a la acción litúrgica, de esta manera lo ha expresado la Sacrosanctum Concilium: El equipo de música debe comprender que cada parte de la celebración tiene su finalidad y requiere de actitudes diferentes de la comunidad. No es lo mismo el canto de Entrada que el de Cordero, el primero debe invitar a los fieles a unificar intenciones, a crear conciencia de comunidad celebrante, a convencerlas de la presencia de Jesús en la comunidad reunida, a prepararlas para participar en el Misterio que se va a celebrar, etc; por lo tanto el texto, la música y el ritmo deben apoyar todo esto. Por el contrario el canto de cordero, es meditativo, es de súplica, es de reconocimiento al Señor que se ha hecho Carne y Sangre para darse como alimento a cada uno de nosotros, la música debe ayudar a la asamblea a vivir este momento que es diferente al de la Entrada. Un canto coherente con el momento de la celebración nos ayuda, y un canto que no lo sea, nos distrae.

5. Adaptación al Tiempo Litúrgico y a la Fiesta: Los cantos deben hablarle a la asamblea el tiempo litúrgico en que se encuentra la Iglesia, desde el canto de Entrada se debe saber si estamos en Adviento, Navidad, Cuaresma, etc. El canto asi como el color de los ornamentos identifica el Tiempo Litúrgico. La música y el ritmo también deben expresar esto. Por ejemplo, en el canto del Santo, este tiene estructura fija que no se debe cambiar, por lo tanto lo que se adapta al Tiempo litúrgico es la música, ritmos y melodía. En Pascua este canto será más desbordante y festivo, en cuaresma será más comedido y pausado.

6. Adaptación a la comunidad concreta que celebra: El repertorio de los cantos debe adaptarse a la comunidad específica que celebra. No es lo mismo los cantos en una Eucaristía con niños a una con religiosos (as) o una con adultos a una con jóvenes; o lo más frecuente en nuestras Unidades Pastorales: la comunidad heterogénea. Si la misa es con niños, se deben escoger cantos que por su edad y comprensión puedan entonar. De igual manera con los jóvenes y con los adultos. El problema mayor se presenta cuando la asamblea es multiforme en edad, debe haber un equilibrio en los cantos para que TODOS puedan entonarlos con gozo y facilidad.

No es conveniente tampoco tomar un canto tradicional para “rejuvenecerlo” con el ritmo, porque la comunidad, conocedora de la usual del canto, seguramente se confundirá y/o enmudecerá.

7. Adaptación a la propia cultura: Se debe tener en cuenta la sensibilidad musical de una región y/o pais para componer y escoger los cantos. La salvación de Dios se ha encarnado en las diferentes culturas adoptando su lengua y purificando su arte y su música. En nuestras Unidades Pastorales es frecuente el uso de ritmos extranjeros (salsa, rock, merengue, entre otros). Los compositores parecen haber olvidado la cumbia, que por cierto es lenta y pausada, no a toda velocidad, el bullerengue, el chandé, la tambora, ritmos del interior como el pasillo, bambuco, o de la otra costa como el Bunde y la Contradanza. En todo debe haber un equilibrio y en este aspecto “Adaptación a la propia cultura”, se debe tener muy presente el de “Adaptación al momento celebrativo”. Una cumbia lenta en tono menor, con una melodía melancólica sería muy apropiada para el canto de Piedad y Cordero en Tiempo Ordinario; una en tono mayor y con una melodía más festiva para Pascua y Navidad, reservando para la Cuaresma y el Adviento los ritmos moderados o incursionando en el gregoriano, que es la música oficial de nuestra Iglesia Católica. Adaptar a la propia cultura no significa llenar todo de Vallenato, Puya y Son, sino permitir que el canto exprese el sentir musical de la región.

8. Proporción de los cantos en el conjunto de la celebración: Debe haber equilibrio, no se debe cantar todo lo cantable, ni recargar de cantos una parte de la celebración y enmudecer la otra. Debe haber proporción ente los cantos nuevos y los antiguos, sino la asamblea quedará silenciada. Recordar siempre que se cantan más a gusto los cantos que ya se saben. Equilibrio en aquellos cantos en los que interviene el Equipo de Música y aquellos en los que la asamblea tiene su protagonismo. El coro apoya a la asamblea, a veces alterna con ella, es bueno mantener esta proporción. Proporción entre las diferentes formas musicales del canto, no todo debe ser cantado en forma directa (todos cantan todo), existe también la forma litánica (pregunta-respuesta), los himnos estróficos, etc. Proporción en el uso de los instrumentos, no siempre deben tocarse, o tocarse todos, se pueden dejar momentos en que las voces resuenen sin acompañamiento en el Templo.

9. Solemnización progresiva: No es bueno cantar todo lo cantable, por medio del canto se puede también establecer una diferencia entre una Misa Diaria, una Solemne, una misa Dominical y una Fiesta. Los días más solemnes habrá que elegir cantos más festivos; la misa diaria o de Feria debe diferenciarse de la del Domingo.

17 de septiembre de 2008

Música en las aulas de clase integradoras

Por la magnitud de la temática se hace imposible intentar responder los cuestionamientos planteados en el primer artículo de esta serie en una publicación. Han sido mucho los argumentos expuestos para resaltar las bondades de la música en la educación de los niños discapacitados o no, por lo tanto el docente puede favorecer la integración de un niño (a) discapacitado (a) en el aula regular por medio de ella. Lo anterior solo será posible si el profesor se interesa cada vez más por escudriñar todos los aspectos de la música, especialmente su lecto-escritura, área que se conoce como Gramática Musical.

El saber leer y escribir música le permitirá al profesor entender los ritmos y utilizarlos en ejercicios de marcha y desplazamiento motor, seleccionando las figuras de valor (negras, corcheas, blancas) más apropiadas para el ejercicio teniendo en cuenta los características individuales de los participantes del curso. Reconocer los tiempos fuertes y débiles del compás le permitirá realizar una mejor relación entre ritmo y lenguaje. Conocer los sonidos que poseen las melodías y las armonías favorecerá la identificación de aquellas piezas musicales que producen tensión y relajamiento. Reconocer el carácter expresivo de las obras musicales propiciará el uso de la música de una manera más consciente y efectiva.

Las siguientes actuaciones se proponen de manera general y tienen por objetivo favorecer la integración social y la participación del chico (a) con NEE en las actividades planeadas al interior del salón de clases. Se hace necesario conocer profundamente los alcances de la deficiencia, las capacidades y potencialidades de todos los niños (as), no solamente de los discapacitados para poder ajustar estos ejercicios a las verdaderas necesidades de los estudiantes.

Actividades posibles de realizar:
  1. Cantar: Favorece el lenguaje y la integración de los conceptos con otras áreas del conocimiento. Se puede utilizar canciones populares apropiadas, comerciales de televisión, radio y canciones infantiles. La canción didáctica puede ser de varios tipos:

  • Canciones con mímica
  • Canciones para efectuar movimientos rítmicos
  • Canciones con ecos melódicos
  • Canciones para jugar

    El repertorio infantil y didáctico que conocemos es limitado y tal vez no es el mejor. Necesitamos compositores y arreglistas que se dediquen a producir un material más acorde a las edades de los niños y niñas, que respeten sus etapas de desarrollo –especialmente las características de su voz y posibilidades rítmicas-, que sean dinámicas y que tengan una ampliada temática.

    Al escoger el repertorio se debe tener en cuenta los intereses del grupo y más si éste es heterogéneo como sucede en las aulas integradas. Se debe seleccionar canciones estimulantes para su intelecto, su motricidad, afectividad y comunicación. Se debe tener especial cuidado con el repertorio para adolescentes. Las canciones con ritmos atractivos son, en éste sentido, muy apreciadas.

    Algunas actividades sugeridas son:

  • Realizar comprensión del texto de la música luego de cantar en conjunto; es decir, se le solicita a los estudiantes que expliquen que sucedía en la canción. Si el niño no puede hablar o expresarse con facilidad, se le invitará a que los dibuje, a que los seleccione entre varias laminillas, a que los señale…
  • Efectuar operaciones matemáticas con los personajes que aparecen en la canción. Seleccionando canciones con varios personajes y con historias en las que ellos entran y salen se puede realizar actividades como:

  • Contar los personajes
  • Sumas y restas con los personajes que entraban y/o salían en la historia de la canción.
  • Cantar la canción con una misma sílaba. Favorece la articulación y pronunciación; se aprovecha las diferentes consonantes que tiene el castellano y las sílabas que se forman con las vocales. Es un ejercicio que se puede individualizar teniendo las capacidades de cada estudiante, todos participarán, pero cada uno a su ritmo:
    • Directas: /Sa/, /Te/, /Lu/, /Mo/, /Cu/…
    • Inversas: /An/, /Es/, /Uf/…
    • Trabadas: /Tra/, /Cro/, /Bru/… dándole a cada niño sílabas que pueda pronunciar, de esta manera todos tendrán participación.
  • Describir, representar y/o dibujar, entre otras actividades, los personajes que aparecen en la canción. Cada niño realizará la tarea que más se acomode a su capacidad.
  • Crear nuevas historias para las canciones. Los niños (as) son muy imaginativos y nos sorprenderán con las situaciones que pueden inventar para una música ya existente. Se debe tener cuidado con la prosodia para no cantar canciones que trasladan el acento, lo que será muy negativo en la relación música-lenguaje, y además de poca aplicabilidad al integrarlo con conceptos del área de castellano, en cuanto a las reglas gramaticales.
  • Cantar canciones con diferentes sentimientos. Entonar las canciones con expresión de enojo, felicidad, tristeza, dolor, acompañándose con movimientos acordes a la emoción. Los niños con dificultades en la expresión oral son invitados a comunicarse en forma corporal y gestual, o a través de actividades expreso-proyectivas.

Es posible que algunos estudiantes discapacitados no puedan aprenderse completamente una canción, sin embargo disfrutan notablemente que algún compañero o el docente la canten. Mediante esa interpretación ellos pueden realizar un ejercicio de comprensión.

2. Tocar Instrumentos: Los instrumentos musicales son variados en su forma y ejecución. Hay instrumentos para cada habilidad, por lo tanto el docente deberá escoger cuidadosamente el instrumento que tocará cada niño (a). Para estas actividades se podría agrupar a los instrumentos de la siguiente manera:

  • Instrumentos que involucran la participación de una mano: sonajeros, cascabeles, guaches pequeños.
  • Instrumentos que involucran ambas manos: maracas, guache, claves.
  • Instrumentos que requieren independencia manual: Tambores (una mano sostiene y la otra percute), pandereta, pandero, triángulo, bongoes (las manos percuten alternadamente), tambora (las manos percuten alternadamente con baquetas), llamador, alegre, xilófonos y derivados.

En una primera sesión es importante permitir que los integrantes del curso interactúen libremente con los instrumentos musicales, de esta forma el profesor observará que estudiantes tienen habilidades en la ejecución de uno u otro instrumento y en cual de éstos el niño(a) posee más interés . Es fundamental estimular al estudiante a interpretar el instrumento en el que tendrá éxito y por el cual siente mayor motivación.

El músico y pedagogo Carl Orff[1], concentró su interés en determinar que instrumentos musicales eran más apropiados para la enseñanza de los niños y de las niñas. Su método presenta instrumentos diseñados por él mismo y otros que mandó a construir con características especiales. El instrumental Orff cuenta con: campanillas de cristal, xilófonos diatónicos y cromáticos, metalófonos, sistros flautas dulces, violines, panderos, triángulos, platillos pequeños, cajas chinas, pandereta y timbales, entre otros instrumentos.

Cuando el niño (a) tiene en sus manos el instrumento más adecuado a su habilidad se debe seleccionar cuidadosamente lo que va a tocar. Los elementos de la música se deben disponer en un arreglo determinado para que el grupo pueda hacer una música bella, motivante, en la que cada uno siente que está aportando. Los chicos y chicas más habilidosos tocarán instrumentos melódicos, los menos habilidosos reafirmarán el ritmo.

Es fundamental el arreglo. Quien no tiene mucho talento pero puede marcar el pulso, puede interpretar un pandero o un tambor en tiempo fuerte. En este caso el profesor puede resaltar su labor mencionando que ese niño o niña es aquel que nos marca el ritmo a todos los demás, por eso su papel es muy importante. Quien tiene dificultades motrices puede tocar un triángulo que si no puede sostener por si mismo puede suspenderse de un atril. El sonido del triángulo se acomoda a cualquier tonalidad y por su timbre brillante y agudo se destaca bellamente en el conjunto.

Los que van desarrollando mayores potencialidades con la música pueden tocar ritmos más complejos, que integren negras, blancas y corcheas en tiempos fuertes y débiles, que se presenten asincopados, cambios de matices, en fin el mismo estudiante irá guiando al profesor con su habilidad. Aquellos niños(as) menos talentosos pueden tocar a tiempo de redondas, blancas y sus silencios.

Hay muchísimas posibilidades de integración que permiten la ejecución de los instrumentos musicales, por eso se debe valorar en sumo grado su intervención en la educación. Cristina Gallego menciona:


Con frecuencia, el niño tiene conciencia de su falta de desarrollo y de su disminución; éste tipo de vivencias afecta directamente a su autoestima. Pero con la música, al ver que pueden realizar las mismas actividades que sus compañeros de clase: cantar, tocar algún instrumento... sienten una gran satisfacción, y empiezan a considerarse miembros del grupo, integrándose plenamente en él. La música les da la oportunidad de desarrollar el sentido de grupo y la posibilidad de adaptación social[2].


3. Ritmo: Favorece la motilidad corporal y regula el desempeño del niño en espacio, se fomentará el movimiento y la inhibición del mundo.

  • Marchar, correr, saltar siguiendo esquemas rítmicos: Marcha a ritmo de negras, correr a tiempo de corcheas. Las velocidades deben ajustarse a los estudiantes para que éste pueda realizar una correcta sincronización con el ritmo que escucha.
  • Movilizar segmentos del cuerpo de manera independiente siguiendo esquemas rítmicos.
  • Ejercicios de percusión corporal: chasquido de dedos, manos sobre piernas, palmoteo, zapateo. Se puede invitar al niño(a) a percutir diferentes superficies (suelo, pared, madera, metal, etc.) lo que estimulará su propiocepción y favorecerá el conocimiento de su entorno. Se aprovechará la actividad para solicitarle al estudiante que realice determinado número de golpes o que cuente cuantos golpes se escucharon. Entre mayor integración se realice de las áreas de estudio mejor.
  • Ejecución de esquemas rítmicos sencillos: se trabajará la reproducción por imitación (juegos de eco), memoria auditiva (escuchar el esquema y reproducirlo después), creatividad (invención de esquemas rítmicos que se puedan repetir).

Al realizar ejercicios rítmicos es importante velar por la buena relajación de los estudiantes y de manera especial de los discapacitados. Si ellos se encuentran tensos y/o angustiados no tendrán éxito en las actividades. La música favorece el desempeño de aquellos estudiantes con alteraciones del tono muscular.

4. Juegos sonoros: Fomentan la creatividad y participación en el grupo. Desarrollan la discriminación auditiva y la ubicación en el espacio. La complejidad de las actividades dependerá de la capacidad de los estudiantes, se reafirma la necesidad de graduar la actividad a las habilidades de los niños y niñas. Se propone, entre otras, actividades como:

  • Localización de una fuente sonora con los ojos vendados.
  • Reconocimiento auditivo: onomatopeyas de animales, del medio ambiente y de objetos conocidos. La fuente sonora puede ser real o puede reproducirse en una grabadora. Es muy positivo cuando se identifican las voces de los niños y del docente.
  • Seguimiento de una fuente sonora, de una fuente sonora mientras que suenan otras simultáneamente, dos estudiantes; con los ojos cerrados, que siguen dos fuentes sonoras diferentes al mismo tiempo.
  • Discriminación de atributos sonoros como la intensidad o volumen, la altitud, la duración.
  • Identificar cambios sonoros. Presentar varios sonidos para reconocer el que cambió. Es más sencillo si solo varía uno, se puede complejizar cambiando los atributos del sonido (intensidad, altura y duración).

5. Apreciación Musical: Escuchar música e identificar su carácter expresivo abre canales de comunicación al oyente. Se pueden realizar ejercicios de escucha en grupo, que llevarán a los estudiantes a relajarse y pensar en las situaciones que evoca la música. Se les puede invitar a crear historias para la música, a dibujarlas, a representarlas, cada niño lo hará de acuerdo a su potencial. La música puede ser variada: sinfónica, tradicional, vocal, académica, bandas sonoras; lo importante es que esté bien elaborada y que el docente previamente la haya estudiado y analizado sus posibilidades de utilización en el aula de clase.

Recomendaciones para algunas discapacidades específicas:

  • Limitaciones Auditivas: Trabajar no solamente con sonidos de determinadas frecuencias sino también con luces que se encienden y apagan por intervalos de tiempo. Los niños pueden seguir los ritmos de ésta forma. Elegir espacios que favorecen la transmisión de vibraciones (salones con suelo de madera), también preferir los instrumentos musicales que están fabricados en este material; para así además responder a los requerimientos que enmarca la Legislación Colombiana en cuanto a las adecuaciones que han de realizarse en el contexto de la Escuela Integradora, lo cual se constituye en reconocimiento de las Necesidades Educativas Especiales.
  • Limitaciones Visuales: Propiciar el movimiento con la interpretación de instrumentos de percusión, del canto y la expresión gestual. Transcribir al Braille los materiales de lectura, imágenes en relieve.
  • Trastornos motóricos: Cada estudiante participará desde sus posibilidades y con ayuda si se hace necesario. Se debe aprovechar la expresión gestual y observar que partes del cuerpo mueven con mayor facilidad y adaptar sonajeros, cascabeles y otros instrumentos de sacudimiento en estas zonas del cuerpo. Un sonajero se podrá asir de mejor forma si el mango es engrosado (ajuste ergonómico). Lo anterior les ayuda a tomar conciencia del movimiento y del sonido que genera. Se recomienda realizar secuencias de sonidos, para facilitar la organización temporal y diferenciar la duración de los sonidos.

Referencias Bibliográficas:

[1] Ribotta, Rodrigo Andrés. Método Orff. En línea:
http://www.aulamusical.com/datos/pages/orff.html
[2] Gallego García, Cristina Isabel (2001). Música para niños con
necesidades educativas especiales. Revista Filomúsica Nº 21. En línea:
http://www.filomusica.com/filo21/nino.html

Música y Necesidades Educativas Especiales

Cualquier docente que desee utilizar la música en su quehacer pedagógico necesitará desarrollar ejercicios de apreciación musical, éstos le permitirán identificar el carácter expresivo de la pieza musical y de esta manera podrá saber si una melodía u obra musical es apropiada o no para ser conseguir unos fines particulares.

En las Limitaciones Visuales los sonidos son fundamentales. La percepción auditiva del Amblíope y del ciego se agudiza para suplir el sentido de la vista, por lo tanto ellas estarán muy receptivas a la música y serán capaces de oír cosas que los videntes no escuchan, simplemente porque estos últimos no tienen la necesidad de escuchar. Lo mencionado es de gran importancia a la hora de seleccionar el repertorio a utilizar, porque los ciegos pueden sentir rechazo hacia obras musicales en determinadas frecuencias e intensidades que los aíslan de los sonidos del medio ambiente. Estar rodeado de tantos sonidos los puede hacer sentirse “perdidos en el espacio”. Es importante que la música brinde seguridad y confianza. El niño(a) ciego presenta cierta aversión al movimiento y desplazamiento, no saber a donde se dirige puede causar frustración y temor.

Para un hipoacúsico el sonido adquiere otra dimensión, éste es percibido no por su volumen sino por su onda vibratoria, se podría decir entonces que el sordo “oye” de una forma diferente. Tal vez en alguna ocasión nos hayamos preguntado como hacen los sordos para bailar y moverse al compás de la música. Pues sencillo, no escuchamos únicamente por los oídos, las ondas acústicas son percibidas en integradas por todo el cuerpo. Los sonidos de baja frecuencia (bombo, timbales, bajo eléctrico, tuba, tambores de gran tamaño, entre otros) generan una amplitud de onda mayor que es percibida con mayor facilidad por nuestra parte kinestésica. Cuando estamos encerrados en una habitación con música en volumen alto, todo nuestro ser es atravesado por los sonidos, y sentimos algo que se podría denominar el “toque” de la música. Todo nuestro ser recibe la música y la podemos sentir resonar en nuestro pulso y corazón.

En la formación Bilingüísta[1] –concibe a la Lengua de Señas como la lengua natural (materna del sordo)- las personas con discapacidad auditiva poseen problemas para comprender su segunda lengua, en el caso de nuestro país el Castellano en su modalidad oral y escrita. Se les hace dificultoso todo lo relacionado con las conjugaciones, los conectores, las estructuras gramaticales, etc. La música y de manera especial su elemento ritmo puede favorecer la integración de elementos estructurales de la segunda lengua, para lo cual es fundamental realizar adecuaciones locativas; debido a que el espacio donde se preste la formación debe favorecer la propagación de los sonidos para que éstos puedan ser recibidos más fácilmente por los no-oyentes. En este sentido los pisos y paredes de madera son muy recomendables.

Al respecto, Blanca Camucet[2] nos recuerda que Beethoven -quien adiquirió su sordera deespués de la edad en que se adquiere la estructura de la lengua oral (Sordera Post-locutiva) aprovechó que las casas tenían de pisos de madera para sentir la vibración. El amaba mucho la música y buscó la forma de sentirla colocando su oído y/o manos en el piano cuando tocaban sus alumnos.

En la Deficiencia Cognitiva la música se convierte en un medio de comunicación verbal y no verbal. Es admirable como nociones que son imposibles de memorizar se vuelven “pan comido” por medio de la música, como la memoria es ejercitada con las canciones, como la atención -con frecuencia dispersa y breve- se captura y se mantiene con ritmos debidamente seleccionados. En este sentido Carmen Caipo anota:

Aun el niño más seriamente disminuido tiene las necesidades básicas normales de amor, aceptación, seguridad y éxito, debe encontrar medios de auto expresión dentro de su propio nivel. La música puede ser una forma de autorrealización, puede representar para él un mundo no amenazador con el cual puede comunicarse y en el cual puede integrarse[3].

Las actividades musicales contribuyen a despertar la conciencia perceptiva, a desarrollar la discriminación auditiva y el control motor. Ayuda al niño a usar una cantidad de procesos mentales conectados con el sonido y el movimiento - operaciones mentales que forman parte del aprendizaje - tales como memoria y reconocimiento. En estas actividades participan otros sentidos aparte del oído, tales como el tacto y la vista, a través de los cuales el niño explora el mundo y adquiere conocimiento consciente del mismo.

Y más adelante la autora en mención agrega:

Siendo la música un arte sin palabras, puede llegar a ser un medio para comunicarse con los discapacitados. En el niño y en el adulto con necesidades especiales la carencia de habilidad para la comunicación de sentimientos exige medios adecuados que solamente la música puede proporcionarle; ésta actúa en él como en una persona normal, aunque, es obvio, con resultados y márgenes diferentes[4].

El niño (a) autista se caracteriza por su escasa o nula respuesta a los medios normales de comunicación y por su resistencia al contacto físico e intercambio afectivo. Alvin menciona que ha tenido varias oportunidades de estudiar las reacciones de los niños con esta necesidad educativa especial ante la música enumerándolas de la siguiente forma:

Algunos caminan por la pieza mientras se está tocando música. Al principio caminan sin dirección fija; luego, cuando parecen adquirir conciencia del sonido y ser atraídos por él, se mueven hacia el mismo, pero guardan cierta distancia. Otros dan muestran más visibles de que captan la música. Algunos se tranquilizan bajo el efecto de sonidos de baja frecuencia. Algunos se cubren los oídos con las manos si los sonidos son muy agudos o muy fuertes, esta reacción puede ser también un reflejo de defensa contra algo que penetra. Algunos contemplan el instrumento con mirada vacía, no sabemos si lo ven. Algunos tienen más conciencia de él, especialmente si pueden tocarlo[5].

Cada caso autístico indicará el camino a seguir y el tipo de música a utilizar. Se debe observar atentamente las reacciones del niño (a) ante los estímulos sonoros y registrar meticulosamente a cuales de ellos (ritmos, instrumentos musicales, melodías, armonías intervalos) éste (a) parece responder de manera más satisfactoria.

La Dra. Juliette Alvin anota en su libro “Música para el niño disminuido” un trabajo experimental llevado a cabo en la Universidad de Pennsylvania cuyo objetivo era investigar las respuestas de Niños (as) autistas ante el ritmo musical y de esta manera determinar el tratamiento del trastorno.

En la Discapacidad Motriz, se debe ser sumamente cauteloso al seleccionar la música. Es fundamental conocer profundamente el tipo de problema y las implicaciones de éste en el movimiento del individuo. En la Lesión Cerebral, por ejemplo; se pueden presentar variadas repercusiones en la motilidad teniendo en cuenta el número de miembros comprometidos y según el tipo de perturbación que presenta el movimiento.

En el primer caso se encontrarán niños (as) con severos problemas de movimiento: Plejías o problemas medianamente leves de movimiento: Paresias. Estas dificultades pueden involucrar desde un miembro (monoplejía/monoparesia) hasta las cuatro extremidades (cuadriplejía/paraparesia).

Además de lo anterior el sujeto también puede presentar:

  • Rigidez: Tensión y Tono Muscular aumentado a lo cual se le denomina Espasticidad.
  • Problemas para controlar los movimientos: Generalmente los movimientos voluntarios son entorpecidos por la aparición de movimientos involuntarios, en este caso a los movimientos le llaman Atetósicos.
  • Dificultades de equilibrio y coordinación: Movimientos temblorosos e inestables. A este último tipo de movimientos se le conocen como Atáxicos.



Habiendo realizado esta aclaración se recuerda que la música genera una respuesta física que incita el movimiento; en las lesiones cerebrales las respuestas dependerán del problema específico. En los pacientes con rigidez se preferirá melodías estimulantes y/o excitantes que provocan en la persona un movimiento de mejor desempeño; por el contrario, piezas musicales que se acompasen con el pulso, que se sintonicen con los latidos del corazón y que refresquen la mente del bullicio pueden favorecer la actuación del chico (a) atetósico.

En este mismo sentido Patricia Sabbatella menciona:

Las personas con parálisis cerebral no responden de igual manera a la música. Mientras algunos pueden no-relajarse, y al contrario ponerse más tensos o tener peor coordinación durante los periodos de estimulación musical, otros pueden responder de forma opuesta. Por ello siempre se debe observar y evaluar las respuestas individuales a la estimulación musical, ya responden de forma especifica a los diferentes tipos de estímulos musicales. La música excitante o relajante crea un efecto psico-somático de tensión o relajación que afecta de forma diferente al paralítico cerebral espástico o atetósico al responder estos de manera opuesta al estímulo musical. Los movimientos del sujeto espástico pueden volverse mas controlados utilizando música estimulante, y en el caso de los atetósicos puede suceder lo contrario y provocar movimientos espasmódicos no deseados[6].


Referencias Bibliográficas:

[1] Ramirez, Paulina. Castañeda, Marcela (2003). Educación Bilingüe para Sordos (Generalidades). Bogotá: Ministerio de Educación Nacional. Instituto Nacional para Sordos (INSOR). Pág 20
[2] CAMUCET, Blanca. Integración a escuelas normo oyentes de sordos Postlocutivos. En: http://www.camucet.cl/DOCS/EDUCACION/INTEGRACION/Postlocutivos.html
[3] Caipo Rivera, Carmen Rosa. Importancia de la música en el niño y el adulto discapacitado. Tomado de la revista Educación Especial-UNIFE. En: http://www.educared.edu.pe/modulo/upload/44624479.doc
[4] Op. Cit.
[5] ALVIN, Juliette (1965). Música para el niño disminuido. Buenos Aires, Editorial Ricordi. Pág. 143.
[6] Sabbatella Riccardi, Patricia (2002). Musicoterapia aplicada: Metodología y Evaluación en Parálisis Cerebral. Ponencia del Programa de Formación para mediadores en Musicoterapia y Discapacidad. Musicoterapia 2002. En linea: http://www.sindromedown.net/documentos/musicoterapia.pdf

Los Elementos de la Música

La música posee varios elementos, éstos se presentan en la pieza de manera integrada y por este motivo es posible que pasen desapercibidos para el oyente, quien debe escuchar con atención para poderlos identificar. Sino se realiza una adecuada comprensión de la música no se podrá utilizar de manera acertada y efectiva en la educación. Aaron Copland[1] enumera cuatro elementos esenciales de la música: el ritmo, la melodía, la armonía y el timbre.

El Ritmo, según diversos investigadores, fue el primer elemento en surgir. Éste hace referencia a una constante que se repite en el tiempo y sobre la cual se construyen la melodía y la armonía, explicándolo en otras palabras, es la organización de los sonidos en el tiempo. Para la persona es muy fácil relacionarse con el ritmo, debido a que su propio organismo funciona rítmicamente: latidos, pulso, movimientos digestivos, respiración, solo por mencionar algunos. La música como el ser humano tiene pulso, manifestándose como una constante de marcación que con frecuencia realizamos con el pie o con alguna parte del cuerpo.

El ritmo se constituye en un elemento de gran importancia y valor que va ser utilizado por el compositor para imprimirle a su obra el carácter que necesita. El autor Pedro Machado Castro[2], ha sugerido las siguientes variedades en las que se puede clasificar el ritmo teniendo en cuenta las características que han dado origen a la periodicidad en que se desarrollan los sonidos:




  • Regular: cuando las repeticiones de las unidades rítmicas son iguales; es decir, cuando los compases con que cuenta la pieza musical poseen el mismo número de tiempos. La música barroca, la clásica y la romántica, por lo general, hacen parte de este apartado.


  • Irregular: cuando no se repiten las mismas agrupaciones rítmicas en los diferentes compases de la obra. La música moderna y la contemporánea entran en esta variedad rítmica.


  • Excitante o Estimulante: cuando el ritmo incita a la reacción física y al movimiento.


  • Apacible: que como su nombre lo indica es una invitación a la serenidad y a la calma.


  • Destacado: cuando es de tal importancia que determina el carácter de la obra.




El ritmo posee tiempos fuertes y débiles, a los fuertes se les conoce como acentos y es una mayor esfuerzo que se efectúa en un(os) sonido (s) determinados. El compás está determinado por las agrupaciones rítmicas que se realizan de los sonidos; los compositores varían estas agrupaciones a su gusto dependiendo del efecto que le quieran dar a su obra.

La Melodía es un conjunto o serie de sonidos que expresan una idea musical con sentido completo; al igual que el lenguaje hablado y escrito se estructura por frases. Ésta se constituye en aquel elemento de la música que nuestro oído desea reconocer, comprender y recordar; si estas tres acciones mentales son particularmente difíciles de efectuar nos sentiremos desorientados y defraudados. Se puede establecer un paralelo entre el lenguaje musical y el lenguaje hablado o escrito de la siguiente manera[3]:


En la música, la armonía estudia a los sonidos cuando se presentan de manera simultánea, es decir, cuando se escuchan varios sonidos al mismo tiempo. Por lo tanto la armonía se encarga de organizar los sonidos cuando estos deben sonar juntos. Cuando se estudia la Armonía se observa la aparición de los acordes, los cuales se presentan de manera simultánea. La melodía tiende a entenderse más de manera horizontal y la armonía en forma vertical.

Los acordes pueden ser consonantes o disonantes, según de la sensación de relajamiento o tensión que producen al auditor. Los acordes consonantes transmiten calma y equilibrio, los disonantes generan roce y crispación.

El Timbre es llamado también color tonal y son las propiedades inherentes de cada sonido que nos permiten identificarlo. Las propiedades sonoras de los instrumentos son para el compositor lo que los colores son para el pintor, él los combina sabiamente para darle un carácter determinado a su obra. Cuando hablamos de timbre hacemos referencia a cada uno de los instrumentos musicales, incluyendo a la voz humana; éstos se mezclan generando verdaderos cocteles musicales.

Referencias Bibliográficas:

[1] Copland, Aaron (1997). Como escuchar la música. Primera reimpresión de la segunda edición. Bogotá, Editorial Fondo de Cultura Económica. Pág 47.
[2] Machado Castro, Pedro. Fundamentos de Apreciación Musical. Editorial Playor. Pág. 44
[3] op. Cit p. 40

Efectos de la Música en el Ser Humano

Para el término “Música”, la Real Academia Española presenta entre sus diez definiciones la siguiente: Arte de combinar los sonidos de la voz humana o de los instrumentos, o de unos y otros a la vez, de suerte que produzcan deleite, conmoviendo la sensibilidad, ya sea alegre, ya tristemente[1]. Esta definición introduce aspectos inherentes a la música relacionados con los efectos que ésta produce en la persona.

Juliette Alvin[2], menciona que todos los niños, discapacitados o no, poseen cuatro reacciones a la música: Física, Sensual, Intelectual y Emocional; es decir, la escucha de la música genera en ellos una actividad externa e interna variada.

Hay músicas que incitan al movimiento: manos y pies que marcan el ritmo, balanceos rítmicos corporales y lo que es más común el baile. Esta sería la reacción de tipo Físico. La respuesta Emocional es la que desencadenan algunas obras musicales cuando propician la evocación y/o remembranza de vivencias que pueden llevar al oyente a recrear sensaciones que hicieron parte de la situación en el pasado. El efecto Intelectual aparece cuando las melodías estimulan nuestra inteligencia suscitando el análisis y juicio de lo escuchado. Por último existen piezas de música que son placenteras en sumo grado para el oyente, por lo tanto propician una reacción de tipo Sensual, similar al agrado que se siente cuando palpamos con el tacto superficies agradables.

Teniendo conocimiento de las reacciones naturales del ser humano a la escucha de la música, se pueden aprovechar estos efectos para desarrollar experiencias enriquecedoras en la formación del infante. En este sentido Alvin menciona:

Cuando un niño muestra una reacción placentera ante la música, ya se trate de una reacción física, sensual, intelectual o emocional, podemos concluir que el niño es, de alguna manera, sensible a la música y la música puede ser valiosa para su educación. Esto es más cierto aun en el caso de los disminuidos, quienes necesitan más que nadie experiencias fecundas, que pueden ser escasas debido a su enfermedad. Cualquiera sea el estado del niño, su maduración emocional depende de la naturaleza y profundidad de sus experiencias, y la música puede ser una de ellas[3].

Luc Delannoy[4] enriquece lo anterior cuando afirma: “La música es la manifestación del ser fuera de sí”. Es decir, el autor reconoce que con los elementos musicales se expresan muchos sentimientos y pensamientos que residen en lo profundo del ser.

La música posee varias características, que se evidencian de manera especial en la colectividad. Algunas de éstas son:

  • La música es una herramienta que utiliza el ser humano para comunicarse. ¿Quién de nosotros no ha expresado con una canción lo que no puede expresar con palabras recitadas?
  • La música facilita la evocación, por lo tanto también favorece el recuerdo y la memorización. ¿Sería posible aprenderse todas las estrofas del Himno Nacional o del Himno de la Ciudad si no estuviera acompañado de música?
  • La música favorece la participación. Es casi incomprensible la integración que realizan grandes grupos de desconocidos durante un concierto de música, una manifestación de tipo político, en el culto religioso o en una celebración determinada.
  • La música invita y organiza el movimiento. ¿Cómo organizaríamos el desplazamiento de un grupo enorme de personas sin establecer un ritmo determinado? Es mucho más fácil hacerlo al son de una melodía.

¿Será posible aprovechar estas manifestaciones humanas resultado de la escucha, vivencia y/o ejecución de la música en la educación?

La respuesta indudable es si. En las Necesidades Educativas Especiales la música juega un papel muy importante y se presenta como una herramienta al servicio del docente; sin embargo se hace necesario saber: que tipo de música en general utilizar, que clase de música en una discapacidad específica, que elementos de la música y de que complejidad.

Referencias bibliográficas:

[1] Real Academia Española (2001-2006). Diccionario de la Lengua Española. Madrid. Editorial Espasa Calpe, S.A., En Línea: http://www.rae.es/
[2] Alvin, Juliette (1965), Música para el niño disminuido. Buenos Aires. Editorial Ricordi. Pág. 30.
[3] Op. Cit. Pág. 31.
[4] Delannoy, Luc (2006, Mayo). La Conciencia Musical. Conferencia introductoria al Taller Filosofía de la Música ofrecido por la Especialización el Filosofía de la Universidad del Norte –Barranquilla.

Preludio: Las Necesidades Educativas Especiales (NEE)

Si un hombre no marcha a igual paso que sus compañeros,
puede que eso se deba a que escucha un tambor diferente.
Que camine al ritmo de la música que oye, aunque sea lenta y remota.
No importa que madure con la rapidez del manzano o del roble.
Henry David Thoreau

Las Necesidades Educativas Especiales (NEE) han hecho parte de la humanidad desde el mismo momento de su aparición; sin embargo no siempre han sido denominadas, atendidas y, lo que es más importante, reconocidas como en la actualidad: una educación ajustada a las capacidades reales de los y las estudiantes.

Varios documentos mencionan el “tratamiento” al que eran expuestos los miembros diferentes de la sociedad espartana en Grecia producto de la Ley del Licurgo[1]. En esta época se abandonaba a los recién nacidos débiles, enfermos y/o con malformaciones en una cueva cerca del monte Taijeto.

Los siglos han transcurrido y la atención a la población diferente ha pasado por el exorcismo, el rechazo, la reclusión, la asistencia médica, la educación segregada dentro y fuera de escuelas regulares hasta llegar a la integración.

Todos los seres humanos son susceptibles a la educación y ésta (educación) debe ser brindada para satisfacer las necesidades específicas de cada persona. En este sentido, por Necesidad Educativa Especial se entiende una formación semindividualizada adaptada curricularmente para sujetos con dificultades para aprender en los contextos educativos normales. (REGULARES)

Lo anterior no sugiere la atención de esta población de manera separada (segregacionismo), por el contrario; se afirma que la educación debe ser impartida en forma integrada con los no-deficientes. No es el individuo con NEE el que debe ajustarse a la escuela, es la escuela la que debe organizarse para formarlo respondiéndose, entre otras, a preguntas como:
  • ¿Está la escuela diseñada –salones, aulas múltiples, áreas de juego, escaleras, comedores- para recibir en igualdad de condiciones sociales, afectivas, motrices, comunicativas e intelectuales al niño(a) con NEE?
  • ¿Tenemos textos escolares adaptados a las NEE?
  • ¿Qué áreas nos permiten realizar mejor la integración del niño con NEE?
  • ¿Están los profesores capacitados para ASUMIR este compromiso?

Cualquier ser humano en cualquier momento puede enfrentar variadas dificultades en su desempeño y éstas pueden aparecer incluso desde su nacimiento. Para su estudio las discapacidades se han organizado teniendo en cuenta la capacidad específica que se encuentra disminuida y en algunos casos aumentada como sucede en la Superdotación Intelectual.

Las Discapacidades Sensoriales afectan los órganos de los sentidos. Al mundo de las NEE le interesan las Visuales y las Auditivas que pueden ser parciales y totales. Las Discapacidades físicas son variopintas? y pueden limitar el movimiento de uno o más miembros del cuerpo; el nivel de compromiso dependerá a su vez del nivel de la discapacidad. Las Discapacidades COGNITIVAS intelectuales tocan con cierta frecuencia a las puertas de las escuelas regulares angustiando a más de un profesor por el mal llamado “aumento de trabajo”. Las Discapacidades afectivas y/o emocionales están a la orden de día teniendo en cuenta las diferentes socializaciones familiares que se establecen en la actualidad.

Referencias bibliográficas:

[1] Puigdellivol I, Aguade Ignasi (1986). Historia de la Educación Especial. En: Enciclopledia Temática de la Educación Especial. Tomo 1. Madrid. Editorial CEPE. Pág. 48.


Proyectos Pedagógicos en la Escuela

El ser humano es una PLURIDIMENSIONALIDAD y así debe concebírsele en la escuela. Por tal motivo los diferentes proyectos pedagógicos que se organicen deben ser gestados como un todo, el cual permite el desarrollo armónico del SER en sus diferentes dimensiones.

Se podría establecer una metáfora entre el Ser y la Música. Como se ha mencionado con anterioridad el Ser posee diferentes dimensiones (Biológica, Afectiva, Espiritual, Social, Ecológica, Intelectual y Productiva), la Música al igual que el Ser se conforma de varios elementos: Melodía (parte que recordamos de una pieza musical), Armonía (todo aquello que acompaña a la melodía embelleciéndola), Ritmo (una constante sobre la cual se construyen las melodías) y Timbre (las características intrínsecas del sonido con que el que se ejecuta la música, es decir, los instrumentos musicales). De la integración de todos estos elementos salen obras musicales de diferente forma y carácter, que sólo están completas cuando se presentan en perfecta integración.

Siguiendo con la metáfora, se podría decir que los proyectos pedagógicos que se planeen en la escuela, son las familias instrumentales que conforman el elemento de la música llamado Timbre; la Melodía estaría a cargo de los responsables de los proyectos, debido a que ellos llevan el hilo conductor de la Música; los encuentros, convivencias, talleres y otras actividades se considerarían el Ritmo y la Armonía se reflejaría en la interrelación de los contenidos de las asignaturas con los proyectos pedagógicos.

En este sentido se podría organizar una orquesta a la cual podríamos darle un nombre teniendo en cuenta la misión y visión de la institución. Cada Docente de Área, Psico-orientador, Rector, Líder de los P.P.T. sería el encargado de una parte de la música de nuestra orquesta que funcionaría solamente con la actuación de todos y cada uno de sus integrantes y/o elementos. Las obras musicales interpretadas por esta agrupación deberían ser el producto de un maravilloso trabajo en equipo.

Si se observa con atención una presentación de la Banda Sinfónica del Atlántico, se nota que cada instrumento es invitado para interpretar los sonidos en total armonía con los demás; no hay desafinaciones y, a menos que la partitura diga lo contrario, ninguno de los instrumentos debe resaltar. Con nuestra orquesta se debería hacer lo mismo teniendo en cuenta los objetivos planteados en los proyectos.

Por ejemplo, es posible que una comunidad educativa decida interpretar obras musicales con cuatro familias instrumentales (Cuerda, Viento, Percusión, y Electrónicos), es decir; decida trabajar con los proyectos pedagógicos transversales obligatorios en el país. Pero también es posible escoger una familia en particular (Cuerdas o voces tal vez). Sin importar la música que les guste interpretar y los instrumentos que seleccionen para ello, su producción debe ser excelente en melodía, ritmo, timbre y armonía.

Al apreciar las melodías tocadas por la Banda del Atlántico, se escucharán momentos de gran fuerza e ímpetu, pero también otros de gran calma y reflexión; con seguridad las actividades y/o encuentros, que se programen durante la ejecución de nuestra orquesta tendrán la misma dinámica. Habrá algunos talleres de gran movilidad y energía que requerirán el concurso de todo el cuerpo, pero también habrá otros en donde el espíritu se encontrará a sí mismo y trabajará sobre su proyecto de vida.

Los Proyectos Pedagógicos Transversales.

El tratamiento de los Proyectos Pedagógicos Transversales (desde ahora PPT), al interior del currículo, debe ser tan integrado y armónico como lo es INTERPRETAR una bella canción.

Hagamos de cuenta que al trabajar los PPT estamos haciendo la labor que realiza un músico compositor y, que entregar hermosas melodías para el oyente es su tarea principal. En este sentido, cada uno de nuestros estudiantes es una melodía que estamos formando y en la cual estamos escribiendo las mejores notas musicales. Esto solo será posible si pensamos y trabajamos de manera conjunta cada sonido, cada acorde y cada instrumento musical que interpretará finalmente la canción.

Los docentes y líderes de los PPT tienen como herramientas de composición cada una de las temáticas de sus proyectos: Educación Ambiental, Educación Sexual, Cultura Democrática y Tiempo Libre y Recreación, entre otros. Cada uno de éstos nos da los elementos necesarios para la música que estamos creando. En este tipo de música no se deja nada a la improvisación y, de igual manera, nuestra canción debe ser pensada, analizada y ejecutada con la mayor precisión. Se debe seleccionar el ritmo más adecuado, es decir la velocidad, fuerza y frecuencia de las actividades programadas. A veces hay más de una melodía de manera simultánea, pero no se entrechocan entre si, sino que se entretejen y complementan creando una maravillosa red de sonidos que son dignos de admirar y experimentar.

De esta misma manera se deben organizar las temáticas de los PPT, integrando todos los temas que brotan de la realidad social en relación con el ejercicio de la vida digna y coordinándolos entretejidos con las diferentes áreas que integran el currículo.

La letra de nuestra canción es la forma de expresarse de los chicos; que las actividades, talleres y ejercicios favorezcan la reflexión sobre la vida en dignidad y les conduzcan a un aprendizaje que estimule su formación científica, humanística y ético-moral.

El ritmo de la pieza musical debe responder a los problemas y cambios sociales que rodean a los jóvenes, por lo tanto se hace necesario conocer qué géneros musicales les gustan, que en este mismo orden de ideas, implica programar actividades novedosas, actuales que mantengan a los estudiantes interesados y sedientos de realizar mas y mayor reflexión sobre como construir su proyecto de vida.

Para terminar esta metáfora, quiero motivarles a componer las mejores melodías; las canciones que se ganarán todos los premios Grammy; esas piezas musicales que son recordadas con mucho cariño, que nos traen remembranzas y buenos recuerdos, que nos conectan con nuestro propio ser. Que la música que sea compuesta en nuestra escuela a través de los PPT sea ovacionada y aplaudida de pie por todos los que la escuchan y que cada uno de nosotros como compositor se sienta orgulloso de la obra que ayudó a forjar.

Educación a través del Arte: una aproximación a su estado del arte.

El Arte y la Educación han mantenido durante siglos una estrecha relación. En la Antigüedad, muchas civilizaciones se apoyaron en las diferentes manifestaciones artísticas para instruir en la cultura, la doctrina y la moral a las jóvenes generaciones. También varios pensadores, entre los cuales vale la pena destacar a Platón, consideraron fundamental incluir la práctica y la apreciación artística en la educación. Para este filósofo el Arte, elaborado con la mayor gracia y belleza, se constituye en un motivador incesante de ideas saludables que propician el establecimiento de relaciones armoniosas durante los años de crianza (Platón, La República).

Los lazos entre el Arte y la Educación continuaron con la llegada del Medioevo; período en el que, por el analfabetismo del pueblo, fue trascendental enseñar la cultura y la religión por medio de la música, las esculturas y las edificaciones. Para los monjes del cristianismo, cada templo que se construía les permitía evangelizar y enseñar sobre la historia de la salvación; cada canción que se entonaba se convertía en un modelo de oración y alabanza a Dios. Al respecto, Muñoz y Ruiz (2003) mencionan:

Durante el Alto Medievo, las imágenes adquirieron un papel protagonista dentro del proceso de enseñanza aprendizaje, que la Iglesia del momento impulsó. Las artes plásticas se instrumentalizaron con una finalidad pedagógica, debían instruir en la fe y enseñar los modelos de conducta emanados de la Iglesia para el conjunto de la sociedad.

En los períodos históricos subsiguientes, la relación de la Educación y el Arte siguió acercándose y se convirtió en el centro de interés de varios pedagogos, psicólogos e investigadores. John Dewey es uno de ellos; su “Credo Pedagógico”, escrito en 1897, es un documento en el cual expresa su preocupación por los contenidos que se han apoderado del currículo escolar dándole menos importancia a las materias artísticas. El autor afirma que las actividades expresivas son las únicas que pueden correlacionar la vida social del niño con los estudios especiales de lectura, geografía, escritura, entre otros. Además, sustenta que estas actividades no son logros adicionales o tareas apropiadas para momentos de descanso; todo lo contrario, recomienda que estas tareas se utilicen para introducir al niño en las materias más formales del currículo.

Las investigaciones centradas en el Arte y la Educación tienen cada vez más acogida entre las comunidades educativas de la actualidad; aunque se podría decir, que encuentran su nacimiento en los ideales planteados por Platón varios siglos atrás. Educación por el arte es un término acuñado por Herbert Read gracias a sus estudios en la Universidad de Londres a principios de los años 40’s. Read (1982) menciona que “el arte debe ser la base de la educación” (p. 27), y que debería trascenderse de la llamada “educación artística” –la cual, según el autor, abarca generalmente el arte visual o plástico- a la “educación estética”; forma de educación que involucra, bajo esta perspectiva, la formación de aquellos sentidos que sustentan la inteligencia, la conciencia y el juicio del ser humano.

El interés por el arte y sus beneficios en la educación, no solamente en los más pequeños si no también en los jóvenes que se acercan a la adultez, ha sido el foco de atención de la investigación de Viktor Lowenfeld; artista que ayudó a definir y a desarrollar la educación artística en los Estados Unidos. Para él, “el arte es una actividad dinámica y unificadora, con un rol potencialmente vital en la educación de nuestros niños” (Lowenfeld, 1980); por lo anterior, es inconcebible no solo excluirla, si no también arrinconarla a ciertos momentos y espacios del proceso educativo.

El autor en mención, crítica la importancia de colocar como meta de aprendizaje la recolección mental de información; cuando en realidad, lo que permite que esta información se integre de manera definitiva en la conciencia de la persona es la posibilidad de desarrollar su sensibilidad y su capacidad de descubrimiento. En este orden de ideas, el arte se constituye en una herramienta fundamental para favorecer la capacidad que posee toda persona de aprender.

La educación artística, como parte esencial del proceso educativo, puede ser muy bien la que responda por la diferencia que existe entre un ser humano creador, sensible y otro que no tenga capacidad para aplicar sus conocimientos, que no disponga de recursos espirituales y que encuentre dificultades en sus relaciones con el ambiente (Lowenfeld, 1980, p. 20).

La capacidad artística mantiene una estrecha relación con las habilidades creativas. Es por eso que los estudios relacionados con el Arte se involucran también con el estudio de la capacidad creadora del género humano, en sus diversas etapas de la vida. Uno de los programas bandera al respecto es el Proyecto Cero de la Universidad de Harvard. Integrado por investigadores de gran renombre y de indiscutible trayectoria, entre los cuales bien vale la pena mencionar a: Howard Gardner, David Perkins y Nelson Goodman, se dedicaron a “dilucidar la índole del pensamiento creativo” (Gardner, 1993) especialmente cuando se expresa a través de las artes. Este grupo ha sido una constante fuente de experiencias que han conducido a Howard Gardner a convertirse en un apóstol que ha defendido, desde las ciencias, lo beneficioso que resulta para el desarrollo humano la experiencia artística.

Otro programa dedicado a estimular las prácticas artísticas es el “Programa para Niños del Museo Guggenheim en Nueva York” (Learning through art), proyecto que se originó como respuesta a la exclusión de las Artes del currículo escolar por parte de las escuelas públicas de la ciudad de Nueva York. Al conocer esta noticia, la Sra. Natalie Lieberman se encargó de patrocinar un programa que permitiera que los niños aprendieran, sobre cualquier temática y contenido escolar, por medio de la experiencia y/o apreciación artística.

Siguiendo el ejemplo de este programa, surgió en México –en 1995- el proyecto “Aprendiendo a Través del Arte, (AAA)”. Este programa aplicó la metodología Learning Through Art del Museo Guggenheim desarrollando un programa de educación integral cuyo propósito es apoyar la educación y el desarrollo de niños en situación de desventaja, al sustentar, encauzar y promover la aplicación de estrategias de aprendizaje basadas en el desarrollo de la creatividad artística (Aprendiendo A través del Arte, AAA - México, 2005).

De igual manera en Colombia, hay proyectos que apuntan a la consecución e los mismos objetivos. Rosenthal (2007), se encuentra desarrollando el Proyecto “Colombia se mira”. Su objetivo principal es la educación a través del arte de la fotografía, y propone la creación de espacios de creatividad y expresión a través de la fotografía con el apoyo de otras artes visuales.

Es importante resaltar, que la legislación colombiana refleja una preocupación por esta temática cuando define “la Educación como un proceso de formación permanente personal, cultural, social que se fundamenta en una concepción de la persona humana de su dignidad, de sus derechos y sus deberes” (Constitución Política de Colombia, 1991). En este orden de ideas, se precisa vincular de manera efectiva las actividades artísticas en la educación; evitando que sigan siendo, en el mejor de los casos, elementos accesorios utilizados para momentos de esparcimiento y/o relajación.

Referencias bibliográficas

Aprendiendo A través del Arte, AAA - México. (2005). Recuperado el 29 de mayo de 2008, de Red de La Iniciativa de Comunicación: http://www.comminit.com/es/node/40945/37

Constitución Política de Colombia. (1991).

Dewey, J. (1994). Mi Credo Pedagógico. En S. M. García, Antología Sociopedagógica (págs. 151-153). Madrid, España: CEPE.

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¿Por qué cantamos en la Celebración Litúrgica?

La música es muy importante en la celebración litúrgica; gracias a ésta la Palabra de Cristo puede ser anunciada y vivida fomentando la devoción de la asamblea, de igual manera la prepara y dispone para degustar con mayor facilidad los frutos de la gracia del Señor, manifestados en el misterio que se celebra.

Por lo anterior, el canto no es un accesorio para el cristiano, es un acto íntimamente ligado a la celebración eucarística. Te has preguntado alguna vez… ¿Por qué cantamos en la celebración litúrgica? ¿Por qué durante los últimos años se ha estado hablando sobre la música litúrgica? En este artículo entregaremos algunas razones.

  • El canto ayuda expresar los sentimientos: ¿Cuántos de nosotros hemos sido tocados por Dios por medio del canto?, ¿cuántos nos hemos sentido fortalecidos por las palabras de una canción?, ¿cuántos hemos podido abrir nuestro corazón al Señor al escuchar una melodía ungida? Definitivamente el canto ayuda a expresar los sentimientos más íntimos del ser humano, por lo tanto en la celebración litúrgica esta cualidad tan especial es de gran valor.

  • El canto nos une como comunidad: ¿qué pasaría si cantáramos simultáneamente el “Cumpleaños Feliz” pero con distintas versiones en una reunión familiar? Pues simplemente no habría unidad, no podríamos expresar nuestra alegría en conjunto, ni nuestro sentimiento grupal. Las comunidades se unen mediante la práctica del canto (equipos deportivos, grupos de trabajo, soldados, entre otros) y se mantienen firmes gracias a esta vivencia.

  • El canto hace fiesta: Durante la Eucaristía el canto favorece la creación de un clima festivo y solemne, pero nuestros corazones deben estar dispuestos a recibirlo, porque si no vivimos el misterio maravilloso que se está celebrando una música lenta nos parecerá triste y aburrida y dependeremos de la música fuerte y rítmica para sentir algo en la celebración. Esto es muy triste para Jesús porque pareciera que su sola presencia no fuera suficiente para sentirnos alegres.

  • El canto cumple una función ministerial: El canto está al servicio de la liturgia y no al revés, por eso éste debe estar acorde a los diferentes momentos de la celebración.

Ahora bien, al haber dado algunos motivos por los cuales el canto es muy apreciado en la celebración litúrgica, es posible que nos preguntemos que clase de música se puede entonar en la Liturgia. Existen tres clases de música: la Profana, la Religiosa y la Sagrada (en latín música Sacra). De estas tres solo la última se utiliza en la celebración, por eso recibe también el nombre de MÚSICA LITÚRGICA. Ampliemos un poco al respecto.

1. Música Profana: Esta clase de música es aquella que se pone al servicio del sentimiento humano, ya sea para ser escuchada o danzada. No debe entrar al templo por diversos motivos:

  • Su extensión. Beethoven escribió un “Señor, ten piedad” que mantiene el texto litúrgico pero que dura nueve minutos. En la actualidad, si se interpreta esta pieza en una misa se pierde completamente el momento.

  • La temática. Amor entre esposo y esposa, amor a la patria, amor a la naturaleza, vivencias personales, etc. Es muy utilizada la canción “Amor eterno” en una misa con los difuntos o en unas exequias. La liturgia en ninguna parte tiene este texto escrito; entonces es claro que no se puede utilizar. Recordemos: SE CANTA LA MISA, NO SE CANTA EN LA MISA No se debe dar un concierto dentro de la misa añadiendo canciones que nada tienen que hacer allí.

  • El ritmo. Hay ritmos que nos ayudan a confesar nuestra fe por medio del canto, pero hay otros que al ser muy rítmicos (invitando a la danza y al movimiento) nos sacan de la celebración. La Iglesia no rechaza ningún género musical, pero hay algunos ritmos que no nos invitan a vivir el misterio que se está celebrando. Debemos tener plena conciencia del momento de la Eucaristía y escoger el ritmo que vaya totalmente acorde a ésta. No nos imaginamos, por muy festivo que sea la aclamación del Santo, entonarlo a ritmo de Reggeaton o de Champeta, sabiendo que la mayoría de estas canciones tienen temas ofensivos. No podemos alabar a Dios con este tipo de ritmos igualándolo a lo popular.

2. Música Religiosa: La música religiosa ha sido escrita para Dios pero no se basa en los textos que tiene nuestra liturgia. Volviendo a tomar el ejemplo del “Señor, ten piedad”, éste tiene una estructura: Señor, ten piedad; Cristo, ten piedad; Señor, ten piedad. En ninguna parte dice: Hoy perdóname, hoy por siempre, o... Lávame con su Sangre. Estas melodías son religiosas pero no litúrgicas porque no se basan en la liturgia.

3. Música Litúrgica o Música Sacra: Es aquella que utiliza las palabras de nuestra liturgia católica para colocarlas de manera cantada, bien podrían ser recitadas, pero son realzadas al ser entonadas por medio del canto. Es original en música, porque el Espíritu Santo es capaz de inspirar música nueva para el Señor. En cuanto al texto es basada en la liturgia misma (las celebraciones litúrgicas utilizan textos sacados de la Biblia-Salmos- y otros construidos por la Iglesia Católica-el himno del Gloria-). La música litúrgica tiene la siguientes cualidades:

  • Es Santa. Porque es dirigida a un Dios que es Santo.
  • Es bella en su composición. Para Dios lo mejor, nada menos.
  • Posee calidad de texto. Nuestra liturgia ha sido bellamente instituida por Jesucristo, y sus palabras son las mejores para utilizar.

El Paleolítico


De manera general se podría decir que durante el Paleolítico la música presentó las siguientes características:



  1. Organización rítmica rudimentaria: Es decir se realizaban toda serie de ritmos con objetos y el cuerpo pero de manera sencilla, no se presentaban acentos sino golpes constantes que se repetían. Entre los más comunes tenemos: Las percusiones corporales: El sacudimiento y entrechocado de objetos (piedras, huesos y maderas).

  2. Imitación de los ritmos o de los ruidos de la naturaleza con la boca o laringe: Para el hombre primitivo nada mejor que utilizar su propio cuerpo para hacer músico, era frecuente efectuar especies de “jugueteos” vocales con diferentes tipos de sonidos, los cuales podían realizar durante mucho tiempo y podía ser intercalado con respiraciones. Los más utilizados son: Los gritos de diferentes altitudes y los silbidos.

  3. Fabricación de objetos sonoros: El ser humano utilizó los objetos que tenía a su alrededor para construir toda serie de objetos sonoros, los materiales más comunes eran las piedras, las maderas y los huesos. Eran capaces de construir instrumentos musicales que produjeran sonidos a una altura determinada. Algunos de éstos son: Pitos de hueso y Cañas talladas.

  4. Diferencia el canto del lenguaje hablado: Aunque tal vez para nosotros no parecería canto, la entonación vocal del Paleolítico era algo muy apreciado y aunque no se poseyeran las habilidades de la actualidad el ser humano se gozaba de escucharse y escuchar a los demás.

  5. Relación de la Danza con la Música instrumental: Para algunas culturas es un binomio inseparable y aparece unida a los ritos religiosos.

Los Orígenes de la Música

La música es tan antigua como el hombre, no se puede precisar exactamente cuando apareció. Fue la naturaleza la encargada de hacer los primeros sonidos: el viento silbaba entre los árboles, las olas bramaban en el mar, los truenos retumbaban durante la lluvia, los insectos zumbaban en el aire y los pájaros cantaban en la mañana.


Estos sonidos maravillarían tanto al hombre que más tarde trataría de imitarlos, por lo que comenzó a inventar diferentes instrumentos, (flautas y tambores). Los materiales para realizarlos eran muy particulares: huesos humanos y de animales, caracoles marinos, cuernos y tripas de animales, ramas secas de los árboles, entre otros. De seguro utilizarían estos instrumentos para entretenerse durante los largos períodos que debían transcurrir en las frías cavernas y como es lógico habría algún integrante de la tribu que sería más habilidoso que los demás para hacerlos sonar.



Reunión musical pintada en las paredes de la cueva de Tassili, (Argelia), 4.000 a.C. estas pinturas nos informan sobre los rituales religiosos en los que la música jugaba un papel importante al ser utilizada para la danza. Desde estos tiempos tan remotos se establece la relación entre la música y la religión.
La naturaleza siempre ha sorprendido al hombre, quien desde la Antigüedad, se ha visto inclinado a adorarla. Es por eso que, desde siempre, la actividad musical del hombre antiguo estuvo muy ligada al culto religioso. La música de entonces era monofónica, es decir solo un sonido cada vez; y basada en la improvisación. No había nada planeado.
Hace 5.000 años no existía la escritura musical, por lo que es muy difícil saber exactamente cómo sonaban las melodías; sin embargo estas culturas poseen una gran tradición oral musical que nos ayuda a comprender la música que se interpretaba en esa época.


Cada una de las culturas antiguas elaboró y desarrolló diferentes instrumentos musicales, que eran utilizados para alabar a los dioses de su mitología. Los sonidos que emitieron estos primeros instrumentos pudieran no ser agradables a nuestro oído, acostumbrado ya a determinadas escalas musicales y a sonidos nítidos y perfeccionados, sin embargo para estas culturas debieron ser toda una novedad.